Todo rol empieza igual: con alguien que mira una sala vacía y piensa "¿y si entro con alguien interesante?". Crear tu primer personaje en OCA! es más fácil de lo que parece — y esta guía es para que no termines con un clon de ti mismo con nombre raro.
Antes de la ficha, responde una sola pregunta: ¿qué historia quieres contar? Un personaje no nace de una lista de atributos; nace de una situación.
La chispa puede ser una frase, un oficio o un defecto. Lo importante: que te den ganas de escribir la siguiente escena.
En OCA! tu personaje tiene nombre, historia y una imagen. Resiste la tentación de escribir su biografía completa desde el nacimiento hasta la muerte. Deja huecos:
Los mejores personajes no se definen por lo que saben de sí mismos, sino por lo que aún no han descubierto.
Escribe lo esencial (quién es, qué quiere, qué le da miedo) y deja espacio para que la sala lo sorprenda. Lo que descubra jugando valdrá más que lo que escribiste sentado.
Un personaje vive por cómo habla. Pregúntate: ¿usa muletillas? ¿Habla formal o callejero? ¿Responde con ironía o con monosílabos? Prueba escribiendo tres líneas de diálogo con él antes de entrar a cualquier sala. Si las tres suenan distintas a ti, vas bien.
No todas las salas son para todos los personajes. Mira primero: lee las últimas escenas, fíjate en el tono (épico, casual, cómico) y respeta el lore del universo. Un mercenario cínico puede brillar en una taberna, pero va a chocar en una sala de nobles etéreos.
Nada mata una escena más rápido que un párrafo de presentación: "Soy Kael, nacido en...". En su lugar, entra haciendo algo:
Una acción le da a los demás algo con qué reaccionar. Un currículum les da sueño.
Cuando OCA! abra sus puertas, tu primer personaje ya puede estar esperando en la puerta. Apúntate a la lista y ve pensando en su nombre.